Niños bilingües: ventajas y mitos
- Perito Traductor

- 14 jul
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Hace poco una prima española nos envió un video de su hijo hablando, ¿Lo interesante? Ella y su esposo viven en Inglaterra; mientras ella hablaba en español y le preguntaba cosas en ese idioma, el niño le contestaba en inglés. Ojalá pudiera enseñarles el video para que vean la conversación tan interesante que mantienen madre e hijo.

¿Se puede hablar más de un idioma y cambiar la forma en que pensamos? Esta pregunta, aparentemente simple, ha captado la atención de lingüistas, psicólogos y educadores durante décadas. Más allá de ser una habilidad útil para comunicarse, el dominio de dos lenguas en la infancia puede tener un impacto profundo en el desarrollo cognitivo, moldeando la atención, la memoria y la flexibilidad mental.
En este artículo de CONNECTIN, un equipo de profesionales en la traducción en los idiomas inglés, francés y alemán, exploraremos las ventajas cognitivas el bilingüismo infantil, los mitos acerca del lenguaje, el estímulo que tiene hablar dos idiomas y el contexto sociocultural que se presenta.
Ventajas cognitivas del bilingüismo infantil
Los estudios científicos han demostrado que los niños bilingües muestran una mayor capacidad para cambiar de tarea, ignorar distracciones y resolver problemas de manera flexible (Bialystok, 2011). Estas habilidades están asociadas con las funciones ejecutivas del cerebro, que se desarrollan significativamente durante la infancia.
Al estar constantemente expuestos a dos sistemas lingüísticos, los niños bilingües deben seleccionar el idioma apropiado según el contexto, lo cual requiere inhibir uno mientras activan el otro. Esta práctica fortalece su control atencional y su habilidad para alternar entre estímulos mentales. Es como si la mente de un niño bilingüe entrenará en un gimnasio cognitivo desde los primeros años.
Por ejemplo, en el caso de que un niño hable español con la madre e inglés con el padre, el niño desde pequeño identificará y asociará con qué padre habla cada idioma. Esto se le denomina code-switching, que es la capacidad de una persona bilingüe de utilizar los dos idiomas en una conversación.

¿Retraso del lenguaje o ventaja silenciosa?
Los primeros experimentos sobre el bilingüismo datan de la época entre 1920 y 1960, antes de esos años se creía que hablar dos idiomas podría provocar problemas mentales u otras condiciones. Derivado de los experimentos se llegó a plantear que la idea de hablar dos idiomas podía hacer que una persona desarrollará una personalidad dividida. Según Grosjean (2010) esto es mentira, tanto éste colectivo como el monolingüe, adaptan su comportamiento a las diferentes situaciones y personas.
Un mito común es que el bilingüismo puede causar retrasos en el desarrollo del lenguaje. Si bien es cierto que algunos niños bilingües pueden tener un vocabulario ligeramente menor en cada idioma de forma individual, su vocabulario combinado suele ser igual o incluso mayor que el de sus compañeros monolingües (Grosjean, 2010). Lo que parece un retraso es, en realidad, una distribución del conocimiento lingüístico entre dos códigos.
Además, esta “ventaja silenciosa” aparente se vuelve evidente con el tiempo. Los niños bilingües, a medida que crecen, tienden a mostrar una mayor conciencia metalingüística, es decir, la capacidad de reflexionar sobre el lenguaje como un sistema. Esto les permite comprender mejor las reglas gramaticales, detectar ambigüedades y adquirir nuevas lenguas con mayor facilidad (Barac & Bialystok, 2012).

El bilingüismo y la plasticidad cerebral
La infancia es una etapa clave para el desarrollo del cerebro, se caracteriza por una alta plasticidad neural. En este contexto, el bilingüismo actúa como un potente estímulo. Investigaciones con neuroimagen han revelado que los cerebros de niños bilingües muestran diferencias estructurales y funcionales en regiones asociadas con el control cognitivo, como la corteza prefrontal dorsolateral y el cuerpo calloso (Mechelli et al., 2004).
Estas diferencias no solo reflejan una adaptación al uso de dos idiomas, sino que también se asocian con una mayor eficiencia en tareas que requieren atención dividida, toma de decisiones y autorregulación emocional. En otras palabras, el bilingüismo no solo se escucha, también se observa en el cerebro.

Contexto sociocultural y calidad del input lingüístico
No todo bilingüismo es igual. El entorno sociocultural, la motivación, y la calidad del input lingüístico juegan un papel determinante en los beneficios cognitivos. Un niño expuesto a dos lenguas de forma rica, significativa y constante tendrá mayores oportunidades de desarrollar ventajas cognitivas. Por otro lado, si una de las lenguas está limitada a contextos formales o poco afectivos, el desarrollo puede verse afectado.
Además, la actitud de la sociedad hacia las lenguas también influye. En comunidades donde el bilingüismo es valorado y promovido, los niños tienden a sentirse más seguros y a participar activamente en ambas lenguas, fortaleciendo así su desarrollo cognitivo y emocional (Cummins, 2000).

Referencias (formato APA 7)
Barac, R., & Bialystok, E. (2012). Bilingual effects on cognitive and linguistic development: Role of language, cultural background, and education. Child Development, 83(2), 413–422. https://doi.org/10.1111/j.1467-8624.2011.01707.x
Bialystok, E. (2011). Reshaping the mind: The benefits of bilingualism. Canadian Journal of Experimental Psychology, 65(4), 229–235. https://doi.org/10.1037/a0025406
Cummins, J. (2000). Language, power and pedagogy: Bilingual children in the crossfire. Multilingual Matters.
Grosjean, F. (2010). Bilingual: Life and reality. Harvard University Press.
Mechelli, A., Crinion, J. T., Noppeney, U., O'Doherty, J., Ashburner, J., Frackowiak, R. S. J., & Price, C. J. (2004). Structural plasticity in the bilingual brain. Nature, 431(7010), 757. https://doi.org/10.1038/431757a




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