Las palabras más usadas en 2025 según la RAE y su incorporación al diccionario
- Perito Traductor

- 16 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Por Valeria Largaespada
El español es un idioma que cambia día con día; registrar esos cambios es la labor de instituciones como la Real Academia Española (RAE), que combina el estudio del uso real con decisiones lexicográficas sobre qué voces incorporar al Diccionario de la lengua española (DLE). En 2024–2025 la RAE continuó su labor de actualización: por un lado, alimentó y amplió sus corpus de frecuencia para reflejar qué palabras son realmente más usadas en el español contemporáneo, y por otro lado incorporó a la edición digital del DLE miles de enmiendas, nuevas acepciones y entradas que responden a fenómenos sociales, tecnológicos y culturales recientes. Estas dos fuentes (las listas de frecuencia y las actualizaciones del diccionario) permiten identificar cuáles son las palabras más empleadas en 2025 y cuáles de las voces emergentes han pasado a formar parte oficialmente del repertorio normativo. En Connectin, un equipo de traductores profesionales del inglés, francés, alemán y español, queremos compartite lo más interesante en temas ligüísticos.

Los corpus de la Academia, entre ellos el Corpus de Referencia del Español Contemporáneo (CORPES) y las listas de frecuencia públicas, muestran que las formas lingüísticas más frecuentes en cualquier lengua suelen ser funcionales: artículos, preposiciones, conjunciones y pronombres dominan el uso, seguidas de verbos y sustantivos de alta frecuencia. En los ficheros de frecuencia públicos de la RAE aparecen constantemente palabras como «de», «que», «y», «la», «el», «en», «a», «ser», «haber», además de núcleos léxicos frecuentes como «gente», «año», «día», «tiempo», «vida». Estos listados de uso no solo confirman cuáles son las palabras «más usadas» en 2025, sino que sirven como herramienta objetiva para analizar tendencias léxicas y para decidir cuándo un neologismo ha alcanzado difusión suficiente para su consideración académica.
Sin embargo, cuando preguntamos por «las palabras más usadas en 2025 según la RAE y agregadas al diccionario», hay que distinguir dos cosas: la primera, la frecuencia de uso medida en corpus (qué palabras se usan más) y la segunda, las incorporaciones recientes al DLE (qué nuevas palabras aceptó la RAE). En las actualizaciones recientes (presentadas a finales de 2024 y con efectos en 2025) la RAE incorporó y modificó miles de entradas, alrededor de cuatro mil novedades en la revisión citada, entre ellas aparecen voces procedentes de la tecnología, la gastronomía, la cultura popular y el habla coloquial extendida (por ejemplo, términos como «espóiler/espóiler» en su grafía hispanizada, «teletrabajar», «barista», «umami» o préstamos y voces del uso generalizado). Estas incorporaciones reflejan que muchos de los neologismos que llegaron con fuerza en los años previos ya han logrado suficiente presencia para figurar en el repertorio académico.

Para entender mejor la convergencia entre uso y aceptación, bastan algunos ejemplos paradigmáticos: «teletrabajar» y «teletrabajo» son palabras que se dispararon por la práctica generalizada del trabajo a distancia, y su alta frecuencia en corpus y en la comunicación cotidiana facilitó su registro; «espóiler» (grafía adaptada de spoiler) se incorporó porque el consumo masivo de contenidos y la discusión sobre divulgación de tramas volvió la palabra omnipresente; «umami» y «wasabi» reflejan la globalización culinaria. No siempre las palabras más «viralizadas» pasan automáticamente al DLE: la Academia evalúa usos sostenidos, significados claros y una difusión más allá de nichos muy concretos, pero la interacción corpus diccionario es el mecanismo mediante el cual el uso acaba provocando la incorporación-
Además de las incorporaciones explícitas al DLE, la RAE mantiene recursos como el Observatorio de palabras, que recoge neologismos, extranjerismos y tecnicismos no incorporados formalmente pero sí detectados en el habla y la escritura; ese observatorio actúa como zona de estudio previa a la inclusión definitiva y permite ver qué voces están en la antesala de la oficialidad. En 2025, ese tránsito observacional fue visible: muchas voces que aparecieron primero en el Observatorio pasaron luego, tras comprobar su uso en los corpus, a entrar en la edición digital del diccionario o a recibir nuevas acepciones complementarias. Esto demuestra un procedimiento riguroso y gradual: la RAE no «anuncia» palabras por moda, sino que documenta su uso y, cuando la evidencia lo respalda, las incorpora.
Desde la perspectiva sociolingüística, las palabras añadidas en la última actualización reflejan fenómenos clave de 2024–2025: la digitalización (vocablos vinculados a tecnología y redes), la globalización cultural (préstamos culinarios y términos de ocio), procesos sociales (voces que describen realidades emergentes) y la visibilidad de variedades coloquiales. La prevalencia de conectores y formas gramaticales en los primeros puestos de frecuencia no resta importancia a estas incorporaciones: mientras las primeras constituyen la columna vertebral funcional del idioma, las segundas documentan su capacidad de adaptación a nuevos contextos. En suma, las «palabras más usadas» en 2025, según las mediciones académicas, siguen siendo en gran parte formas funcionales; pero entre las incorporadas al DLE en el periodo reciente figuran muchas voces de alto impacto social y mediático que ya forman parte del repertorio del español contemporáneo.

Para investigadores, docentes y usuarios interesados en la evolución léxica, las implicaciones son varias: usar las listas de frecuencia de la RAE permite diseñar materiales didácticos y lexicográficos anclados en lo realmente frecuente; consultar las actualizaciones del DLE y el Observatorio permite estar al día sobre qué voces emergentes deben enseñarse, documentarse o normalizarse. En el futuro inmediato, el trabajo conjunto entre análisis de corpus, cada vez más masivos y actualizados, y la labor editorial de la Academia seguirá siendo la vía por la que lo que es «muy usado» (en la práctica) se transforma en «oficialmente aceptado» (en el repertorio normativo).
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Referencias:
Real Academia Española. (s. f.). Diccionario de la lengua española. https://dle.rae.es/ Diccionario español 300 años
Real Academia Española. (s. f.). Actualización 2024 - Diccionario de la lengua española.
Real Academia Española. (s. f.). CORPES / Ficheros de frecuencia. https://corpus.rae.es/ y
Real Academia Española. (s. f.). Observatorio de palabras.
Euronews. (2024, 11 de diciembre). ‘Dana’, ‘spóiler’ o ‘wasabi’, entre las palabras incorporadas al diccionario de la RAE. https://www.nmas.com.mx/tendencias/estas-son-las-palabras-que-han-llegado-de-manera-si gilosa-al-diccionario/ (nota informativa sobre la actualización del DLE). N++1
W Radio. (2025, 10 de enero). ¿Cuáles son las 5 palabras más y menos usadas del español?
https://www.wradio.com.co/2025/01/10/cuales-son-las-5-palabras-mas-y-menos-usadas-del-espanol/ (análisis periodístico sobre frecuencia léxica en 2025)




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