DIFERENCIAS ENTRE MIGRANTES: económicos, refugiados y solicitantes de asilo
- Perito Traductor
- 5 ago
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¿Sabés cuáles son las diferencias entre migrantes económicos, refugiados y solicitantes de asilo?
Los movimientos migratorios han adquirido nuevas problemáticas en un mundo marcado por conflictos, crisis económicas y catástrofes ambientales. El término migrante suele referirse a las personas que cruzan fronteras internacionalmente, pero a pensar que todos tienen el mismo motivo de buscar una vida mejor, no todos los desplazamientos tienen la misma causa ni conlleva los mismos derechos.
Para nosotros, el equipo de CONNECTIN, un equipo de traductores del inglés, francés y alemán, es fundamental para nuestro trabajo el saber distinguir entre migrantes económicos, refugiados o solicitantes de asilo, ya que estas categorías tienen implicaciones jurídicas, sociales y humanitarias diferentes en nuestro ámbito profesional. Así mismo, en este artículo explicaremos las diferencias entre estos tres grupos y ejemplos actuales que ilustran la urgencia de abordar la migración desde un enfoque informado y compasivo.

Los migrantes económicos son personas que deciden abandonar su país de origen principalmente por razones relacionadas con el empleo, economía o la calidad de vida. No huyen de persecución o violencia, sino que buscan mejorar su calidad de vida tanto personal como familiar a través del trabajo o el acceso a servicios básicos.
Por ejemplo, muchos migrantes de América Central que se van a Estados Unidos lo hacen en busca de mejores oportunidades económicas, impulsados por la pobreza extrema, la falta de empleo y el acceso limitado a educación o salud en sus países de origen (OIM, 2023). Aunque su situación puede ser precaria, no suelen ser considerados como personas con derecho a protección internacional bajo el derecho de asilo.
A diferencia de los refugiados o solicitantes de asilo, los migrantes económicos no están amparados por la Convención de Ginebra de 1951, y su estatus migratorio depende de las leyes y políticas migratorias del país receptor. Esto los coloca en una situación de vulnerabilidad, ya que pueden ser deportados con mayor facilidad.
La figura del refugiado está definida por la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (1951), que reconoce como refugiado a toda persona que “debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda acogerse a la protección de dicho país” (ACNUR, 2024).

Los refugiados no migran por elección, sino por necesidad. Escapan de guerras, dictaduras, persecución o violencia generalizada. Un caso reciente es el de millones de sirios desplazados a causa de la guerra civil iniciada en 2011. Muchos de ellos han encontrado asilo en países como Turquía, Alemania o Líbano. Más recientemente, la invasión rusa a Ucrania en 2022 ha provocado uno de los mayores éxodos de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 6 millones de personas desplazadas (UNHCR, 2024).
Los refugiados tienen derecho a protección internacional y no deben ser deportados a sus países de origen, según el principio de no devolución (“non-refoulement”). Este principio es central en el derecho internacional humanitario.
Un solicitante de asilo es aquella persona que ha huido de su país y ha pedido protección internacional, pero cuyo caso aún no ha sido evaluado por el país receptor. Aunque su situación puede ser similar a la de un refugiado, su estatus legal es temporal y está en proceso de revisión.
Durante este periodo, el solicitante puede enfrentar condiciones muy precarias, desde la detención en centros migratorios hasta la falta de acceso a servicios básicos. En muchos casos, la espera se prolonga durante meses o incluso años, lo que genera un fuerte impacto psicológico y social.
Un ejemplo actual se encuentra en las fronteras de México y Estados Unidos, donde miles de personas de Venezuela, Haití, Nicaragua y otros países han solicitado asilo, pero permanecen en limbo legal debido a políticas migratorias restrictivas y sistemas saturados (Human Rights Watch, 2023). Algunas iniciativas, como el programa “Quédate en México”, han sido criticadas por exponer a estas personas a violencia y condiciones inhumanas mientras esperan una respuesta a sus solicitudes.
Aunque todas estas personas son migrantes en un sentido amplio, sus motivos, derechos y necesidades varían significativamente. Tratar a todos bajo una misma categoría puede generar políticas públicas inadecuadas y violaciones a los derechos humanos.

Los migrantes económicos pueden necesitar apoyo en integración laboral y regularización de su estatus, mientras que los refugiados requieren protección inmediata y programas de reasentamiento. Los solicitantes de asilo, por su parte, necesitan acceso a procesos justos, condiciones dignas y asistencia legal mientras se define su futuro.
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Referencias (formato APA 7)
● ACNUR. (2024). Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967. Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. https://www.acnur.org
● Human Rights Watch. (2023). US: Migrant Protection Protocols Put Lives in Danger. https://www.hrw.org
● Organización Internacional para las Migraciones (OIM). (2023). Informe sobre las migraciones en el mundo 2023. https://www.iom.int/es/informes
● UNHCR. (2024). Ukraine emergency. https://www.unhcr.org/ukraine-emergency
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